lunes 27 de febrero de 2012

Buceando con cocodrilos salvajes


 Foto: Reproducción
Como depredadores prehistóricos, los cocodrilos tienen una temible reputación de devoradores de hombres, pero se sabe poco de su conducta bajo el agua. Ahora los científicos están arriesgando sus vidas para estudiar a los reptiles en su hábitat natural.
¿Pero puede ser seguro bucear con un cocodrilo?
Han estado en nuestro planeta durante más de 100 millones de años, pero mucho del comportamiento de los cocodrilos sigue siendo un misterio, ya que pasan un 80% de sus vidas bajo el agua.
Los cocodrilos del Nilo pueden crecer hasta alcanzar 6 metros de largo, vivir hasta los 100 años y pesar hasta media tonelada. Los cocodrilos adultos tienen la mordida más fuerte que cualquier animal, y no discriminan sobre lo que comen: puede ser un ñu, un pescado o un ser humano.
El cocodrilo del Nilo es una especie protegida en Botswana según la ley de la vida silvestre, y la población de cocodrilos está creciendo lentamente mientras aumentan los niveles de agua y está disponible un mayor hábitat.
Pero, al crecer también la población humana, suben los ataques de cocodrilos. Las cifras muestran que 55% de los ataques de cocodrilos son fatales y se espera que, al entender el comportamiento de estos reptiles, se puedan salvar vidas.
¿Cómo podemos saber más acerca de los cocodrilos silvestres, cuando es tan peligroso meterse con ellos al agua?
El zoólogo Adam Britton ha estado estudiando a los cocodrilos durante casi 18 años, y se dirigió al Delta del Okavango en Botswana para conducir un proyecto piloto de una semana que investigó dónde se esconden antes de atacar y cómo detectan a sus presas.
"Tan pronto como un cocodrilo desaparece bajo el agua, no sabemos qué ocurre... y aunque han sido estudiados en cautiverio, nunca podemos estar seguros de que el animal se está comportando naturalmente o no".
"Normalmente si quieres hacer algo con un cocodrilo, tienes que atraparlo y arrastrarlo a un bote, y uno de los problemas con esto es que los cocodrilos se estresan increíblemente y pueden pasar varios días para que se recuperen. Si manipulas mal a un cocodrilo cuando lo atrapas, no hará nada durante una semana y puedes perder todo ese tiempo de recolección de datos", dice.
Bucear con los cocodrilos para observarlos y llevar a cabo experimentos iniciales era la única manera de recopilar información, así que los buceadores expertos Brad Bestelink y Andrea Crawford tuvieron que seguir pautas estrictas para reducir las probabilidades de un ataque.
Britton afirma que "los cocodrilos apuntan a presas en la superficie, de modo que la principal 'zona de peligro' es metiéndose y saliendo del agua".
"Lo primero es llegar al fondo. Una vez en el lecho del río, estos devoradores de hombres no parecían vernos como presas, y podíamos estudiar sus sentidos, sus movimientos, y descubrir dónde escogían esconderse, todo sin ser atacados.
"Establecimos que mientras las circunstancias sean las correctas, al cocodrilo no le molesta que lo observemos bajo el agua".
Los miembros del equipo observaron a cocodrilos "caminando" en el fondo del río, lo cual los ayuda a conservar energía, y descubrieron que incluso podían tocarles las colas, siempre que no hicieran movimientos repentinos y se mantuvieran lejos de sus cabezas.
Sin embargo, tomando precauciones adicionales, la investigación bajo el agua se llevó a cabo en los meses de invierno, cuando había menos cocodrilos, y sólo cuando la visibilidad era mejor.
'Cuevas de cocodrilos'
Los cocodrilos respiran aire, pero pueden retardar los latidos de sus corazones a sólo unos pocos por hora, lo que les facilita mantenerse bajo el agua durante más de una hora cada vez. ¿Entonces dónde se esconden?
"Queríamos saber dónde descansan... así que tuvimos que entrar a 'cuevas de cocodrilos'" expresó el doctor Britton.
"Estas son áreas bajo riberas, donde sobresalen las riberas, donde el agua es ligeramente más caliente y muy tranquila, y si miras hacia arriba, el cocodrilo tiene una mejor visión de lo que está en la superficie: las siluetas a contraluz".
Britton dice tener una hipótesis sobre por qué los cocodrilos gravitan en estos lugares. "Comparar estas áreas con aquellas en el principal canal mostró, como se podía esperar, que eran preferibles no sólo como refugio, sino también para cazar.
"Es probable que los cocodrilos estén usando algunas de estas áreas para escuchar, probar y observar señales de actividad (de presas y de otros cocodrilos) antes de salir a investigar".
Al descubrir estos lugares de descanso, el equipo es capaz de aconsejar a buceadores, nadadores y otros usuarios del río que se mantengan en áreas de flujo rápido del río, si desean evitar un ataque.
Britton también desea saber qué tan bien ven los cocodrilos bajo el agua. Los cocodrilos tienen un tercer párpado: una membrana transparente que cierran cuando están bajo el agua. Su hipótesis era que, por lo menos, serían capaces de ver sombras y formas a través de ellos.
"Probamos la visión del cocodrilo usando un objeto de color claro (una bola de poliestireno) y reaccionó tan pronto como al estar a un metro de su cabeza", comenta.
"Hemos mostrado con toda claridad que los cocodrilos tienen una visión razonable bajo el agua, suficiente como para detectar objetos relativamente pequeños a una notable distancia de su cabeza, y suficiente para detectar objetos más grandes más lejos.
"También pueden ver siluetas, como objetos sobre ellos, con facilidad. Obviamente, el agua tiene que estar lo suficientemente clara como para permitirlo, y este no es siempre el caso para los cocodrilos en la naturaleza".
Buen oído
Asimismo, acotó que descubrieron que los cocodrilos tienen un excelente oído bajo el agua, y son capaces de detectar frecuencias bajas inaudibles para el oído humano y vibraciones a varios metros de distancia. Pero es un aspecto que también requiere más estudios.
"Sabemos por el modo en que atrapan peces bajo el agua que son muy sensibles a las vibraciones... y tienen receptores en sus quijadas que se disparan", afirma Britton.
"Descubrimos que eran capaces de detectar el sonido que estábamos transmitiendo para hablar con el bote. Fue sólo cuando paramos de usar los transmisores que pudimos acercarnos más a ellos".
Nadie ha determinado aún el rango de frecuencias al que los cocodrilos son sensibles bajo el agua, ni establecido el papel de los pliegues de sus oídos para modular sonidos, dice Britton.
Él espera que su investigación mejore la seguridad humana en áreas infestadas de cocodrilos y volverá al Delta del Okavango este año.
"La próxima vez espero ser capaz de recolectar muestras de tejido de colas de cocodrilo, que abrirán toda una caja de Pandora de oportunidades para estudiar".
"Hay un gran apuro por convertir el Delta del Okavango en área de conservación de cocodrilos, y esto nos ayudará a establecer el movimiento genético de los cocodrilos en distintas áreas y a encontrar dónde puedan estar las áreas de apareamiento".
Britton afirma que es importante proteger a los reptiles, pues son parte integral del ecosistema del Okavango, pero hay un conflicto entre la gente local y la especie.
"Mejorar la seguridad para la gente que vive y trabaja en el Okavango y alrededores será un factor crítico para convencerlos de que toleren a los cocodrilos".
"Sólo podemos hacer eso una vez que tengamos un mejor entendimiento del riesgo potencial que los cocodrilos presentan a la gente a través de su comportamiento".
terra.com.pe

Descubren nueva familia de anfibios sin patas


Un equipo de científicos de la Universidad de Delhi descubrió una nueva especie de anfibio que carece de extremidades.
Las recién descubiertas criaturas,  localizadas en el noroeste de laIndia, pertenecen a una especie de anfibio del grupo de los cecílidos, la rama más desconocida de la especie, dice una investigación publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B.
Por su forma alargada y cilíndrica, a simple vista parecen lombrices de tierra. Sin embargo, según la publicación, son vertebrados, como las ranas o las salamandras y ponen huevos.
La razón por la que esta especie, viscosa y de color rosáceo, ha logrado pasar desaparecido durante tanto tiempo, se debe a que pasa la mayor parte de su vida bajo tierra, en madrigueras subterráneas o debajo de las hojas de los árboles.
Por ello, los científicos realizaron unas 250 excavaciones durante un periodo cinco años hasta dar con ellos.
Tras concluir el estudio, los investigadores no solo descubrieron que tenían ante sí una nueva especie, sino también que se trataba del primer representante de una familia de cecílidos desconocidos hasta la fecha que decidieron bautizar como Chikilidae.
Los biólogos consideran que estos animales están amenazados por la tala de árboles, el crecimiento de la población, las técnicas agrícolas de la zona, el uso de pesticidas y porque cuando salen a la superficie de la tierra, algunos habitantes los confunden con serpientes venenosas y los matan.

Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_36567.html
 
rt.com
 


Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_36567.html




Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_36567.html


Raro ejemplo de especiación ecológica en un microorganismo


Fig 3
No hace mucho tiempo, en una fuente termal en Kamchatka (Rusia), dos grupos de microbios genéticamente indistinguibles se separaron. 

Estos microbios comenzaron a evolucionar en especies diferentes -a pesar de que compartían el mismo hábitat, e incluso continuaron con el intercambio de algunos genes, según los investigadores -este es uno de los primeros ejemplos de especiación ecológica en un microorganismo. 

Este nuevo estudio, dirigido por Rachel Whitaker, ha sido publicado en 'PLoS Biology'.
   
"Una de las grandes preguntas, desde Darwin en adelante, es cómo divergen las especies cuando siguen viviendo juntas", explica Whitaker, quien añade que "la respuesta a esta pregunta no está clara, incluso en macro-organismos que han sido estudiados durante cientos de años. 

Las bacterias y los microbios, concretamente, son aún más difíciles de estudiar, porque no tienen muchas maneras diferentes de compartir la información genética".
   
Para el nuevo estudio, el equipo se centró en Sulfolobus islandicus, una especie de arquea amante del calor, ya que es uno de los pocos microorganismos que viven en distintas poblaciones de los manantiales de agua caliente geotérmica de Islandia. 

Los investigadores secuenciaron los genomas de doce cepas de S. islandicus de una fuente termal en el Volcán Mutnovsky, situado en la región de Kamchatka. 

Mediante la comparación de secuencias en el cromosoma de los microbios, los investigadores fueron capaces de reconstruir la historia genética de cada una de las cepas.
   
El análisis reveló dos grupos distintos de S. islandicus, entre doce cepas. Los microbios intercambiaban genes con miembros de su propio grupo más de lo esperado, pero el intercambio de genes con otros grupos fue menos -el intercambio de material genético entre los dos grupos fue disminuyendo con el tiempo. 

Esto indica que los dos grupos ya son especies diferentes, aunque compartan el mismo hábitat. Las diferencias entre los dos grupos fueron leves, pero la especiación estaba claramente en marcha.
   
Analizando más de cerca en el cromosoma, los investigadores observaron grandes 'continentes' de variación y pequeñas 'islas' de estabilidad -estas islas, probablemente, representan regiones de baja recombinación. 

Según Whitaker, esto, combinado con la selección, reduce la variación en estas regiones. 

Las regiones variables son más fluidas, con genes que van y vienen (un proceso llamado 'recombinación'), aumentando la diversidad.
   
"Este estudio ofrece una visión de la profunda diversidad genética que ocurre en las poblaciones microbianas salvajes", concluye Whitaker.

europapress.es

Aves que explotan a otras aves


 Algunas especies dejan sus huevos en nidos ajenos para que otro ejemplar los empolle y los críe. Trepando árboles, el Jinete Hipotético va en busca del tordo renegrido, un especialista que parasita a 250 especies

Por Leonardo Moledo
–Bueno, estamos acá en el laboratorio de ecología y comportamiento animal del departamento de ecología, genética y evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Un poquito larga esta introducción.
–Sí.
–Y usted trabaja en parasitismo de aves.
–Sí. El parasitismo de cría obligatorio es una estrategia que tienen algunas especies que se reproducen sin construir su propio nido. La mayoría de las especies, como se sabe, se reproduce, arma su nido, pone su huevo ahí e incuba a los pichones. Las especies que a mí me interesan lo que hacen es usar los nidos de otras especies para depositar sus huevos, de modo que son los otros quienes cuidan los huevos y alimentan a los pichones hasta que se independizan.
–¿Y cómo se produjo eso evolutivamente? Es medio raro...
–Hay distintas hipótesis. Una lo que supone es que algunas especies empezaban a parasitar nidos. No construían el suyo, sino que ponían sus huevos en otros y cuidaban a sus pichones. Eso después fue evolucionando y las especies empezaron directamente a parasitar a otras. Eso evidentemente fue una estrategia exitosa, y las especies perdieron la capacidad de hacer su nido y cuidar a sus pichones y pasaron directamente a parasitar los nidos de otras especies. Se supone que al principio lo hacían con algunas pocas. Lo que es interesante es que hay algunas aves parasitarias que son especialistas (es decir, que sólo parasitan a una especie determinada) y otras que son generalistas (como el tordo renegrido, que es el que estudio yo, que parasita aproximadamente 250 especies).
–¿Y dónde vive? Porque si no tiene nido para reproducirse...
–En realidad las aves, salvo algunas pocas, no usan el nido para vivir. No es una casita a la que vuelven todos los días. Lo construyen durante la etapa reproductiva, están ahí mientras tienen que incubar, pero después están en los árboles. Viven en las ramas.
–¿Y duermen ahí?
–En general sí. Hay algunas que no, que por ejemplo si tienen su nido en cavidades de árboles, van a esos sitios a dormir durante la noche. Pero en el campo la mayoría de las especies vive entre la vegetación.
–Todo esto de parasitar especies, o construir los nidos para la época reproductiva, o incluso migrar, son estrategias complejas...
–Sí.
–¿Cómo se codifica genéticamente una estrategia tan elaborada?
–Es muy difícil determinar a qué gen se corresponden esas conductas, porque es un comportamiento que muchas veces es aprendido y no puramente genético. Se hacen algunos estudios al respecto, no con aves pero sí con moscas, donde se modifica algún gen y se ve si varían los comportamientos. Pero en aves es realmente muy difícil determinar cómo está determinado genéticamente el comportamiento.
–Resulta bastante asombroso. Todos los animales tienen conductas muy complejas, y resulta muy difícil imaginarse de qué manera se puede codificar una conducta. Por ejemplo: ¿cuando el tordo nace ve a los padres?
–Eso es algo muy interesante: ¿cómo evolucionó para que el tordo en vez de construir su nido vaya y busque un hospedador? En el tordo renegrido recién ahora se está empezando a investigar, no hay mucha información. Pero en otras aves parásitas de Europa se sabe que hay un imprinting con el hospedador que los cría. O sea: el parásito nace en ese nido y observa a sus padres adoptivos. Los pichones, luego, cuando tengan que reproducirse, van a ir a buscar los nidos de esa especie. No van a parasitar a cualquier otra: reconocen en función de su experiencia personal. En el tordo renegrido lo que se cree es que no hay un imprinting tan fuerte con la especie hospedadora, pero podría haber algo relacionado con el tipo de nido donde ese tordo nació. Si nació, por ejemplo, en el nido de la calandria (que tiene la forma de una canastita) va a buscar especies que construyan nidos parecidos a ése; si nació en el nido de una ratona, que hace el nido adentro de una cavidad, buscará especies que tengan ese tipo de nido. De todos modos, esto no es tan claro como lo que se ve en otras especies en Europa.
–Entonces no es sólo su lugar de nacimiento sino donde se crían.
–Tienen aproximadamente 13 días de incubación, y después como pichones pasan unos 14 días en el nido. Y después, como hace la mayoría de los pichones, pasan un período bastante largo en el territorio del hospedador, que los sigue alimentando ya fuera del nido. El tordo lo va persiguiendo a su padre adoptivo como si fuese un pichón propio. Luego, en algún momento, ocurre algo (que todavía no está estudiado) que hace que el tordo abandone a sus padres y se una a una bandada de tordos renegridos. A los tres meses, el tordo ya no está más en el territorio. Pero no se sabe bien qué es lo que cambia en el cerebro del tordo para decidir irse. No se sabe si lo vienen a buscar otros tordos, o si él va y busca individuos parecidos a él (aunque nunca los haya visto).
–Hablemos un poquito del hospedador. Está haciendo algo que es antievolutivo para su propia especie, porque está cuidando los genes de otra especie. ¿No se da cuenta de eso? ¿No trata de expulsar el huevo?
–Bueno, hay distintos mecanismos de defensa. Por un lado, lo que se ve muchas veces es que los hospedadores tratan de evitar que los tordos entren al nido. En filmaciones que nosotros realizamos, podemos ver que cuando llega la hembra de tordo, el hospedador la ataca muy agresivamente. Sin embargo la hembra de tordo logra poner su huevo en el nido, a pesar de que recibe picotazos. Lo que le quedaría hacer al hospedador, entonces, es rechazar ese huevo: picarlo o removerlo. Hay hospedadores que tienen ese comportamiento: reconocen el huevo y lo pueden sacar. Pero hay otros que no, que una vez que el huevo está en su nido, no lo pueden diferenciar de los propios.
–Cuando lo reconocen, se corta la cadena...
–Sí, lo que pasa es que en un parásito generalista, como es el tordo, es más difícil.
–Yo me pregunto qué pasa por la cabeza de los bichos cuando eligen una cosa u otra. No creo en la teoría cartesiana de los animales máquina. Me parece que tiene que haber algún rastro de conciencia, o algún mecanismo que le haga decidir de manera más o menos racional. ¿Usted qué piensa? ¿Hay algún embrión de pensamiento? ¿O son todas conductas automáticas?
–No sé si yo las llamaría automáticas. Pienso que el comportamiento, así como otros caracteres de los animales y las plantas, está modelado por la selección natural a través de la evolución. En el caso de que un comportamiento no sea adaptativo, va a ser eliminado.
–Pero como no sabemos cómo se codifica un comportamiento, estamos con el problema de que no sabemos qué es lo que se selecciona.
–Pero sabemos que el resultado es el proceso de selección natural. Y en particular el tordo renegrido, con este comportamiento, es una especie muy exitosa. Son muchos, se expanden, colonizan especies nuevas.
pagina12.com.ar

Una sequía leve probablemente provocó colapso de civilización maya


El colapso de la civilización maya se debió probablemente a una sequía relativamente suave, muy similar a las condiciones secas que se esperan en los próximos años debido al cambio climático, dijeron científicos este jueves en Estados Unidos.
Durante mucho tiempo se creyó que una gran sequía acabó con esta cultura precolombina conocida por su dominio del lenguaje, las matemáticas y la astronomía.
Sin embargo, investigadores del Centro de Investigación Científica de Yucatán en México y la Universidad de Southampton en Reino Unido indicaron que, según su análisis, la sequía sólo causó una reducción de 25 a 40% de la lluvia anual.
Esta disminución de la lluvia hizo que los recursos de agua a cielo abierto, en piscinas y lagos, se evaporaran más rápido de lo que podían ser reemplazados por más precipitaciones, dijo el estudio publicado en la revista Science.
"Los datos sugieren que la causa principal fue una disminución de las tormentas de verano", dijo el coautor del estudio, Eelco Rohling, de la Universidad de Southampton.
El estudio es el primero de su tipo en tratar de determinar exactamente cuánta lluvia disminuyó entre 800 y 950 antes de Cristo, cuando la civilización maya entró en declive, y basa los datos de sus modelos en los registros de cambios en las precipitaciones pasadas tomados de estalagmitas y lagos poco profundos.
El análisis mostró que una pequeña sequía pudo haber provocado una importante escasez de agua en un área donde no hay ríos, y ninguna fuente de agua aparte de la lluvia.
"El verano era la temporada principal para el cultivo y la reposición de los sistemas de almacenamiento de agua dulce de los mayas y no hay ríos en las tierras bajas de Yucatán", agregó Rohling.
"Las perturbaciones sociales y el abandono de las ciudades son posiblemente consecuencias de la importante escasez de agua, sobre todo porque parece haber habido varios años de sequía".
Los expertos internacionales han pronosticado que semejantes períodos de sequía en la región de Yucatán se encuentran en camino debido al cambio climático.
Aunque se espera que las sociedades modernas estén mejor equipadas para enfrentar una sequía, sigue habiendo riesgos, dijo el autor principal del estudio, Martín Medina-Elizalde, del Centro de Investigación Científica de Yucatán.
"Lo que parece una pequeña reducción en la disponibilidad de agua puede dar lugar a importantes problemas de larga duración. Este problema no es exclusivo de la Península de Yucatán, pero se aplica a todas las regiones en situaciones similares donde la evaporación es alta".
ksh/ad/mg
univision.com

lunes 20 de febrero de 2012

Estudian si los peces son capaces de experimentar miedo y dolor


Lynne Sneddon, científica del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Chester (Reino Unido), ha visitado hoy el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) de la Universidad de Salamanca interesada por el trabajo que realiza este centro en el campo de los opiáceos, sustancias analgésicas contra el dolor. 
En particular, la investigadora está interesada en el estudio del dolor y del miedo en los peces, que pueden servir de modelo para experimentar con fármacos, y se ha mostrado interesada en iniciar proyectos en común con Salamanca.
Las investigaciones del equipo de Lynne Sneddon se centran en tres especies, la trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss), la carpa (Cyprinus carpio) y el pez cebra (Danio rerio). 
Esta variedad de enfoques es útil para sacar conclusiones en este estudio, precisamente, porque "viven en ambientes muy diferentes" y algunos tienen importancia para las piscifactorías, especialmente las truchas arcoiris, ha afirmado la experta en declaraciones a DiCYT.
"Los peces tienen los mismos sistemas nerviosos que los mamíferos y responden a los analgésicos de la misma manera", apunta. 
"El cerebro de estos animales está activo cuando se les somete a dolor y responde de una manera similar como lo hacen los mamíferos", indica la investigadora, a modo de resumen de las principales conclusiones que están obteniendo de sus experimentos.

Dada esta sensibilidad, una de las principales repercusiones de la investigación puede ser el empleo de estos animales como modelo para estudiar fármacos destinados a combatir el dolor. 
De hecho, "son modelos excelentes", asegura, "porque se permiten estudiar con facilidad a nivel molecular y a nivel de farmacología los efectos que tienen estos analgésicos". Además, permiten observar los efectos de los fármacos durante su desarrollo.
Lynne Sneddon ha ofrecido un seminario de investigación a los científicos del Incyl para explicar su trabajo y, a su vez, ha tenido la oportunidad de conocer más de cerca el trabajo de los investigadores salmantinos. 
"Aunque por el momento no tenemos colaboraciones, estamos muy interesados en el grupo de Raquel Rodríguez porque trabaja con opioides, que están directamente relacionados con dolor. 
Espero que en un futuro se puedan concretar estas colaboraciones", ha añadido la especialista de la Universidad de Chester
El Laboratorio de Dolor y Adicción de Raquel Rodríguez ha obtenido importantes resultados en los últimos años en sus estudios sobre opioides, como el hallazgo de un analgésico alternativo a la morfina, además de otros avances sobre el funcionamiento de los mecanismos de control del dolor. 
Asimismo, investiga los mecanismos que hace que una persona se vuelva adicta a la morfina.
JPA/DICYT
usal.es

Las tortugas se orientan por el campo magnético


tortuga-boba
Las tortugas marinas pueden percibir el campo magnético terrestre y lo utilizan para establecer mapas geográficos que les permiten migrar entre sus playas natales y sus áreas de forraje. 
Estos son los resultados de un estudio realizado por la Universidad Autónoma de México (UNAM) que se publica en la revista Advances in Bioscience.

Aunque la idea de que las tortugas poseen un campo sensorial magnético no es nueva, hasta ahora no se había podido confirmar esta teoría. 
Los investigadores emplearon ejemplares de tortuga negra (Chelonia agassizi) y les aplicaron estímulos magnéticos controlados. 
De esta forma identificaron a un grupo de neuronas que se activan en el ojo y constataron que éste es el órgano receptor primario de la información magnética percibida. 
El responsable de la transformación de datos magnéticos en señales eléctricas neuronales se realiza por cristales de oxido de hierro, un elemento que también está presente en el ojo.
Además, los científicos encontraron cambios en los potenciales eléctricos del cerebro y una modificación en los patrones de nado cuando les aplicaban estimulos magneticos. 
Esto demuestra que las tortugas son capaces de interpretar la información magnética ambiental y tomar decisiones a partir de la misma
Esta extraordinaria capacidad les permitiría realizar sus grandes migraciones o recordar con precisión la ubicación de su playa de nacimiento, incluso después de varias décadas de vida.

muyinteresante.es

La última explicación al misterio de Stonehenge


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Desde hace años los científicos le han dado mil vueltas a los orígenes del Stonehenge, la construcción alzada en Wiltshire (Inglaterra) formada por 17 bloques de piedra de hasta 45 toneladas que tiene más de 5.000 años.
La nueva teoría ha sido elaborada por el estadounidense Steven Waller. 
El científico la ha expuesto en una conferencia organizada por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en Vancouver.
A Waller, que lleva más de veinte años estudiando los fenómenos de la música y la percepción, no le valen las teorías ya establecidas sobre el monumento. 
El científico no cree que fuese un lugar sagrado, y tampoco que sea un templo al sol y sus ciclos.
Para Waller la construcción responde a un efecto sonoro que los antiguos británicos. 
En un intento de comprender su procedencia, levantaron los bloques de piedra. 
Como explica el diario ABC, este efecto se conoce como 'interferencia acústica', y se da cuando dos fuentes dee sonido como dos flautas tocan la misma nota al mismo tiempo pero en lugares distintos.

Cuando el receptor del sonido se mueve, las ondas rebotan entre sí

"Mi teoría es que los antiguos britanos cuando escuchaban dos flautas en un campo, experimentaban la interferencia acústica", ha afirmado el científico a la BBC, que ha explicado que si se movían alrededor de las flautas habría momentos en los que se haría el silencio pese a estar sonando ambas a la vez.
"Eso debió ser un fenómeno muy misterioso, totalmente inexplicable. Lo lógico sería pensar que dos flautas sonarían más alto que una, pero a medida que caminas alrededor hay zonas en las que prácticamente se hace el silencio", profundizó en la conferencia.
La impresión final de ese efecto es que alrededor de la fuente del sonido hay "un anillo de grandes objetos invisibles bloqueando el sonido" que según el científico tiene una estructura "similar" a la que tiene el Stonehenge.

El experimento y la demostración

Para demostrar esta teoría, Waller fue con varios sujetos al campo, situó una fuente de sonido en el centro y les hizo caminar en torno a ella con los ojos vendados, pidiéndoles después que dibujaran la ilusión auditiva que habían experimentado.
"Hicieron dibujos muy similares al Stonehenge. Dibujaron esos objetos grandes bloqueando el sonido donde sintieron la ausencia de sonido", ha concluído el científico, que afirma que el sonido y sus efectos fueron un gran misterio para nuestros ancestros
ecodiario.eleconomista.es

2500 lenguas en peligro de extinción


La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), informó desde su sede en la ciudad alemana de Bonn, que la mitad de las 6000 lenguas habladas alrededor del mundo están en peligro de extinción. 

El anuncio fue realizado a una semana de la celebración del Día de la Lengua Materna, que se festeja cada 21 de febrero desde 2000 con la intención de promover la diversidad cultural y el multilingüismo. 

El ritmo de las pérdidas es alarmante: según la comisión encargada de realizar este informe “cada 15 días desaparece una lengua”. 

Las estimaciones coinciden con las aportadas por el lingüista franco-tunesino Claude Hagège en su libro Alto a la muerte de las lenguas, hace ya más de diez años.
En Lingüicidio, un artículo publicado en 2001, su autor, el escritor Eduardo Berti analiza y cita el trabajo de Hagège. 

“Las lenguas son mortales como las civilizaciones”, afirma el francés, quien entiende estas pérdidas como un empequeñecimiento del legado cultural de la humanidad. 

“Los idiomas son un reflejo de la inmensidad de las costumbres y las formas de vida que constituyen el mundo. 

La pérdida de una lengua significa, por lo tanto, la pérdida de una visión del mundo.” Berti explica en su artículo, partiendo de la información aportada por Hagège, que “una lengua amenazada es aquella que ya no es hablada más que por los locutores más ancianos. 

O que no es hablada sino en estado parcial, más y más empobrecido.” 

Mientras que lenguas muertas son las que han perdido a “sus hablantes; han perdido, por así decirlo, el uso de la palabra”. 
Uno de los emprendimientos más destacados, realizados por UNESCO a partir de esta investigación, es la puesta en marcha de un atlas mundial en el que se indican las lenguas más amenazadas. 

El mapa interactivo se actualiza semanalmente e incluye 2474 idiomas en peligro. 

Según esta fuente, actualmente en la Argentina existe un grupo de 18 lenguas que incluye tanto las que se encuentran en problemas como las que han desaparecido de manera definitiva. 

Entre las principales causas que impulsan esta situación, la organización enumera entre los más graves a la guerra, la deportación y la estigmatización, pero también “otros menos dramáticos”, como “la mediatización global en las lenguas predominantes”. 

Para intentar revertir esta situación, la UNESCO sugiere a los Estados incluir y apoyar la enseñanza de las lenguas maternas en los programas de instrucción escolar. 

Y señalan además que un factor “importante” para el refuerzo de una lengua debilitada es “crecer en una actitud positiva” con respecto a la propia lengua local.  <

Situación en la Argentina
En el país existen 14 lenguas que se encuentran en serios riesgos de desaparecer: Ava-Guaraní, Chaná, Chorote Iyojwa’ja, Guaraní Boliviano, Manjui, Mapuche, Mbya Guaraní, Mocoví, Pilagá, Quechua de Santiago del Estero, Tapieté, Tehuelche, Toba, Wichi.
En tanto que otras cuatro ya se han extinguido: Atacameño, Gününa Küne, Vilela y Ona.

infonews.com